La historia de el Bulli:

Toda la historia desde 1961 hasta la actualidad

Continuación

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1998-2002

la confirmación de un estilo
1998. Los secretos de El Bulli, Los postres de El Bulli.
1998. Las 50 nuevas tapas de Ferran Adrià.
1998. Inicio de nuestra andadura en la Hacienda Benazuza.
1999. Borges: empieza el asesoramiento a grandes marcas.
1999. Portada de El País Semanal.
2000. Comienza la catalogación.
2000. Se empieza a trabajar en el Catálogo General de elBulli.
2000. elBullitaller de la calle Portaferrissa.
2001. Se cierra al mediodía.
2001. Colaboración con el diseño industrial.
2001. elBullicarmen.
2002. Empieza a aparecer el Catálogo General.
2002. El año de la retrospectiva.

1998. Los secretos de El Bulli, Los postres de El Bulli. Desde que en 1993 había aparecido El Bulli. El sabor del Mediterráneo, no habíamos publicado ningún libro. Este período en el que no estuvimos presentes en los estantes de novedades editoriales representó además el del nacimiento del nuevo estilo que se fue forjando entre 1994 y 1997. Y si en aquel primer libro habíamos esbozado un primer análisis de lo que constituía nuestra cocina hasta 1993, al haberse asentado ya este nuevo estilo al que nos referimos nos dimos cuenta de que sería interesante "explicarlo", dejar por escrito la filosofía de la nueva cocina que se iba creando en elBulli. Fruto de esta necesidad y de esta intención nació Los secretos de El Bulli, un libro que representó un paso más en nuestra voluntad de análisis de nuestra cocina. Pocos meses más tarde, Albert Adrià firmaba otro libro, dedicado en esta ocasión al mundo dulce, Los postres de El Bulli, donde se clasificaban las recetas a partir de técnicas y conceptos. Este nuevo hito nos preparaba para el ambicioso proyecto que unos años más tarde representó el Catálogo General.

 

Ferran Adrià. Los hitos que conforman esta cronología histórica suelen ser conocidos ya por la gente que nos ha seguido desde hace años, al menos en su mayoría. Hay otros puntos que mucha gente no sabe, e incluso otros que ni nosotros mismos, al menos hasta que hemos hecho este ejercicio de síntesis, habíamos identificado como importantes. Uno de ellos es, visto desde la perspectiva actual, el libro Las 50 nuevas tapas de Ferran Adrià, que redactamos en la segunda mitad de 1997 y que apareció, junto a la revista Woman, en 1998. En efecto, después de que en 1993, en el libro El Bulli. El sabor del Mediterráneo, abordáramos el mundo de las tapas pero centrados en la alta restauración, con este nuevo libro planteábamos el panorama de los bares de tapas modernas, un concepto que entonces prácticamente no existía y que desde aquel año ha proliferado en toda España.

1998. Inicio de nuestra andadura en la Hacienda Benazuza. Cuando en 1998 abordamos el proyecto de la Hacienda Benazuza, nuestra intención era trasladar la filosofía de elBulli al restaurante de este hotel situado en Sanlúcar la Mayor, cerca de Sevilla. De entrada, pues, desempeñamos la función de asesoramiento de toda la restauración, es decir la oferta del restaurante La Alquería así como los desayunos, que pasaron a ser una de las señas de identidad de la Hacienda. Más tarde ampliamos nuestra participación al conjunto del hotel, y entre otras novedades nacieron dos restaurantes más, La Abacería y La Alberca. El éxito de esta oferta se ha visto refrendada en pocos años por la concesión de distintos premios, entre ellos, dos estrellas Michelin. Por nuestra parte, se trata de un proyecto que nos ilusiona enormemente, y en el que vamos incorporando nuestra filosofía. El sueño es trasladar las 3 horas de felicidad que queremos dar en una cena, a las 24 horas de estancia de un día en el hotel.

1999. Borges: empieza el asesoramiento a grandes marcas. Una de las ideas que íbamos madurando en esta época era la de aprovechar las técnicas y la organización de la cocina de elBulli para aportar algo interesante a la cocina de cada día, en concreto a las empresas de la industria alimentaria. Este proceso comenzó con los aceites Borges (aunque ya existía un antecedente con Chocovic en 1997), para los cuales propusimos aceites aromáticos, vinagretas y otros productos. La intención, tanto en este caso como en los que se han producido posteriormente, siempre ha sido la de aportar un hecho diferencial respecto a los productos ya existentes en el mercado, y por ello intentamos que nuestras propuestas sean mejores, más naturales o más sanas. Aparte del asesoramiento a marcas de la alimentación, también hemos querido difundir conceptos o establecer sinergias con otros campos. De todas estas iniciativas han nacido las colaboraciones con Kaiku, Lavazza, Lays, Armand Bassi, Diageo, etc.

1999. Portada de El País Semanal. El hecho de que en junio de 1999 El País Semanal nos dedicara su portada y un amplio reportaje en el interior, titulado "Ferran Adrià, el mejor cocinero del mundo", representó la primera vez que nuestro restaurante aparecía en primera línea en todos los quioscos de España. Por decirlo de algún modo, por primera vez pudimos "explicarnos" para el gran público, en un reportaje en el que opinaban asimismo otros cocineros. Sin lugar a dudas, no sólo fue una satisfacción, sino que representó un salto adelante en la consideración entre profesionales y entre el público aficionado a la gastronomía.

2000. Comienza la catalogación. En 1999 los snacks, tapas, platos, postres y petit-fours que habíamos creado a lo largo de nuestra trayectoria eran ya numerosos, y en repetidas ocasiones habíamos pensado que sería interesante ordenarlos de uno u otro modo. De hecho, obviamente, guardábamos la receta de cada uno, pero no se nos había ocurrido que sería muy interesante, además, catalogarlos. La ocasión para abordar esta tarea se produjo al organizar la carta para el restaurante de la Hacienda Benazuza, para el que queríamos ofrecer en cierto modo unos ?grandes éxitos? de elBulli. Para ello comenzamos a revisar nuestra producción año a año, y poco a poco fuimos ordenando por años y dando un número a cada receta. Este trabajo fue clave cuando decidimos abordar el Catálogo General y los primeros análisis evolutivos.

2000. Se empieza a trabajar en el Catálogo General de elBulli. Al empezar este nuevo siglo, y con varios años y muchas recetas a nuestras espaldas, comenzamos a trabajar en un proyecto que ya aparecía esbozado en nuestros libros anteriores: un análisis de nuestra cocina. Se trataba de una idea para la que debíamos partir de cero, ya que, según pudimos observar, no existían estudios de este tipo en el mundo de la cocina. El método que adoptamos pasaba en primer lugar por datar y numerar todas las creaciones de elBulli, una práctica inexistente en la gastronomía. A partir de esta datación, definimos el "mapa evolutivo", un esquema en el que se identifican los parámetros que permiten definir los cambios que se producen en una cocina. Las familias que constituyen este mapa son las que luego se van resiguiendo año a año, receta por receta, a fin de trazar la evolución que se ha ido produciendo en nuestra cocina. Este fue el principio de un largo proceso de más de cinco años que nos ha llevado a establecer lo que hoy es nuestro Catálogo General.

2000. elBullitaller de la calle Portaferrissa. A partir de 1997, el proyecto de elBullitaller se había desarrollado de forma muy importante en el Acuario de Barcelona, donde teníamos nuestra empresa de cátering. El proyecto estaba cuajando, pero el cátering estaba creciendo y el Taller también, al tiempo que comenzábamos a abordar otras actividades (asesoramiento, consulting, libros, etc.). Por esta razón a fines de 1998 compramos una planta en un palacete del siglo XVIII situado en la calle Portaferrissa. Las obras duraron un año y, en enero de 2000, nos pudimos instalar al fin. El equipo se amplió con una buena parte del staff de elBulli durante la temporada de invierno. En elBullitaller empezamos a combinar la creatividad de cocina para elBulli con la creatividad aplicada a los negocios, y formamos dos equipos bien diferenciados.

2001. Se cierra al mediodía. En 2001 se produjo un hecho que modificó por completo nuestro funcionamiento en relación con la creatividad, y que diversificó los escenarios y los calendarios creativos. Por primera vez en nuestra trayectoria, en elBulli pasaban a servirse sólo cenas. Este hecho se debió a una reflexión a partir de la cual nos dimos cuenta de que, ante la envergadura que había adquirido el menú, resultaba una locura servirlo dos veces al día. Por otra parte, es fácil deducir que a partir de entonces dispusimos, también durante la temporada, de unas instalaciones en la cala Montjoi (la propia cocina de elBulli) y de varias horas al día para crear. La idea generalizada según la cual sólo se crea en elBullitaller dejó de ser verdad a partir de este momento. El hecho de poder dedicar unas horas cada mañana a la creatividad ha modificado nuestro funcionamiento creativo y se ha plasmado en una mayor cantidad de platos. Basta comparar los catálogos de 1998 y 1999 con el de 2001 y, todavía en mayor medida, con los de 2003, 2004 o 2005.

2001. Colaboración con el diseño industrial. La búsqueda de nuevas técnicas y nuevos conceptos que ya iniciamos a principios de la década de 1990 no se limita a los alimentos, sino también a los aparatos y utensilios que nos sirven para modificarlos y también a los que utilizamos para llevar nuestras propuestas a la mesa. Para ello ha sido necesaria la colaboración con el diseño industrial, que hasta ahora ha dado frutos muy importantes. En 2001 empezamos a colaborar con un diseñador industrial suizo afincado en Barcelona, Luki Huber, que desde entonces no sólo nos ha propuesto nuevos utensilios para servir la comida (sniffs, pipetas, cucharas, etc.), sino que también nos ha ayudado a resolver problemas que se planteaban para la consecución de ciertas elaboraciones. Sin duda esta sinergia con otros creativos es uno de los factores más destacados de nuestro trabajo en los últimos años, y a partir de 2005 se ha concretado en el proyecto Faces, que realizamos con la colaboracicón de prestigiosos diseñadores.

2001. elBullicarmen. Durante los años 2000 y 2001 el Taller vivió una gran efervescencia. De un lado, nos ocupábamos de la creatividad para el restaurante, del otro nacían proyectos como el de elBullihotel, asesorábamos a empresas y redactábamos la trilogía. El conjunto de todos estos intereses representaba una actividad desbordante. A fines de 1999 habíamos adquirido una planta de 260 m2 en la calle del Carmen, encima de la Boqueria. A mediados de 2001 decidimos que lo más lógico era racionalizar esta locura. Con el fin de que la creatividad estricta para el restaurante no se resintiera en absoluto de esta expansión, era necesario destinar de forma exclusiva el Taller de Portaferrissa para ello. Por estos motivos nació elBullicarmen, un espacio en el que centralizar todas aquellas actividades que no tuvieran relación directa con la creatividad. 2002. Empieza a aparecer el Catálogo General. Dos años después de iniciarse los trabajos de catalogación y análisis de nuestra cocina, aparecía en el mercado el primer libro de lo que en aquel momento se proyectó como una trilogía. Coincidiendo con la retrospectiva de 2002, dimos por concluida una etapa de veinte años y la sometimos, pues, a análisis. Aquel volumen titulado elBulli1998-2002 recogía el último período hasta entonces de los veinte años que nos habíamos propuesto analizar (de 1983 a 2002), y servía para poner a prueba el método de análisis que habíamos ideado. En años sucesivos aparecería el segundo volumen (elBulli1994-1997) y el primero (elBulli1983- 1993), con los que se cerraba la trilogía. Confiando en este método, que a estas alturas ya nos ha demostrado su plena validez (a pesar de los inevitables retoques), seguimos catalogando y analizando nuestras creaciones, lo cual ha propiciado ya la publicación de elBulli2003, elBulli2004 y elBulli2005.

2002. El año de la retrospectiva. El año 2002 fue para nosotros un año muy especial, porque por primera vez en mucho tiempo, no introdujimos innovaciones en el menú. Este hecho respondía a varias razones. En primer lugar deseábamos contar con un año para reflexionar y decidir hacia dónde queríamos que se dirigiera nuestra cocina después de veinte años. Gracias al análisis que estábamos realizando para la trilogía, pudimos llegar a una comprensión de lo que habíamos hecho hasta ahora. También necesitábamos un tiempo para organizar y redactar los cientos de páginas que componen esta obra. Combinar este trabajo con la creatividad habría significado un esfuerzo difícil de soportar. Por último, queríamos convertir esta temporada en una fiesta. Muchos clientes nos habían pedido degustar platos de otros años, lo cual era una excusa perfecta para hacer una retrospectiva.

2003-2005

la apuesta por la investigación
2003-2004. Portadas de The New York Times Magazine, Le Monde y Time.
2003. Departamento científico en elBullitaller.
2004. Creación de la Fundación Alicia.
2004. Nace el Fast Good.
2004. La cocina fácil de Ferran Adrià.
2005. Se crea la Cátedra Ferran Adrià.

la apuesta por la investigación

2003-2004. Portadas de The New York Times Magazine, Le Monde y Time. Después de que en la década de 1990 la crítica gastronómica nos honrara con distinciones de las que nos sentimos muy orgullosos, quizá lo más destacable de lo que nos ha sucedido a nivel de la prensa en este primer decenio del siglo XXI ha sido la irrupción de la cocina en las publicaciones de índole general, es decir, no especializada en cocina. En 2003 Ferran Adrià, y con él la nueva cocina española, protagonizaba la portada y catorce páginas interiores del suplemento dominical del periódico The New York Times. Unos meses más tarde, en 2004, era el suplemento de Le Monde el que dedicaba su portada y un artículo interior a Ferran, mientras que la revista Time incluía al chef de elBulli entre las 100 personalidades más influyentes del mundo en todos los ámbitos. Podemos afirmar que la proyección pública de Ferran Adrià y de elBulli cambió radicalmente a partir de estas tres portadas.

2003. Departamento científico en elBullitaller. Nuestro interés por establecer un diálogo con la ciencia empezó a concretarse en 2003 al entrar en contacto con Pere Castells, científico y aficionado a la gastronomía. De entrada, la relación fue de carácter amateur, pero paralelamente, y mientras iba fraguándose el proyecto de la Fundación Alicia, se fue profesionalizando poco a poco, hasta la instauración del departamento científico, auténtico puente entre el Taller y Alicia. Con Pere Castells y con Íngrid Farré, que se incorporó a continuación, comenzamos organizándonos, buscando un sistema de trabajo, estableciendo contactos con fabricantes de productos alimentarios, de nuevos aparatos o utensilios, recabando información y estudiando libros, etc. A partir de 2004, Pere e Íngrid prosiguieron éstas investigaciones en Alicia. También analizamos todo el mundo de las texturas que hemos creado en estos últimos años (espumas, gelatinas calientes, nubes, aires, texlavazza, sferificación, etc.), decidimos averiguar por qué estas elaboraciones son posibles, cuáles son los procesos físicos y químicos que intervienen en ellas y cómo actúan los productos que posibilitan dichas texturas. Todo ello responde a la certeza de que el conocimiento de los procesos científicos en cocina es una base fundamental para evolucionar.

Sobre la cocina molecular, por Ferran Adrià. Si debo guiarme por las preguntas que me plantean, todo el mundo debe pensar que soy el pionero, el creador o el máximo representante de la cocina molecular. Sin exagerar: de cada diez entrevistas, en nueve se hace referencia a este hecho, cuando yo nunca he dicho nada relacionado con la cocina molecular y elBulli. De entrada, creo que el trabajo científico merece un respeto, y no esta especie de banalización. Veamos: hasta 2003, es decir, después de al menos tres lustros de innovaciones, incluyendo la creación en 1997 de nuestro taller, el primer centro de investigación sistemática de un restaurante de tres estrellas, nuestros contactos con el mundo de la ciencia fueron esporádicos. Y si conocemos a Harold McGee o a Hervé This es gracias a congresos, sobre todo desde el año 2000, salvo una intervención de This en un acto de la fundación Escoffier, donde yo hacía una demostración, en 1996 en Biarritz. Por ello nunca hemos atribuido un origen científico a nuestras creaciones, nacidas de una búsqueda puramente culinaria; la observación y la curiosidad forman parte de nuestro bagaje como cocineros, en mi caso desde hace casi un cuarto de siglo. Un ejemplo: cuando en 1998 descubrimos que el agar-agar podía soportar altas temperaturas, creamos las gelatinas calientes sin recurrir a nada más que la observación. Hasta 2003 no comenzó nuestra colaboración con Pere Castells, científico y gastrónomo, con el resultado de la creación de la Fundación Alicia. Con Pere hemos logrado lo que había sido imposible con otros científicos: dialogar y edificar un sistema de trabajo. Uno de los frutos concretos de este diálogo ha sido la publicación de un Léxico científico gastronómico, una herramienta que debe servir de puente entre estos dos mundos. Pero volviendo a mi supuesto papel como pionero de la cocina molecular, aquí debo ser radical: creo que estamos ante una operación de márketing y pienso que no debemos confundir al público dejándole creer que la cocina molecular es un tipo de cocina. Para cocinar bien es preciso conocer (la historia, las técnicas, los productos, la tradición y la modernidad, los procesos culinarios?), y luego pensar, debatir, ensayar, reflexionar, elegir? Y luego, volver a cuestionarse cien veces todas las certezas. Si entretanto necesitamos consultar a la ciencia, o bien los libros de historia o de cualquier otra disciplina creativa, no se tratará más que de nuevos conocimientos para reforzar nuestra filosofía culinaria. Esta confusión es una de las razones por la que hemos redactado una Síntesis de nuestra cocina: 23 puntos para definir nuestra práctica. Entre otras cosas, nos ha servido para comprender que el papel de la investigación o de la ciencia, aun siendo importante, se limita a uno solo de los 23 puntos. La cocina es mucho más que esto, o mejor dicho, es otra cosa; en cualquier caso, y en nombre del respeto por el mundo científico, respeto que debe comenzar por no banalizar su trabajo, insisto en no mezclar las cosas. Desde luego, si un chef quiere calificar su trabajo como cocina molecular, es bien libre de hacerlo. En nombre de la misma libertad, reclamo el simple título de cocinero; y para todo lo que hacemos en elBulli, el nombre de cocina. El término cocina molecular se vio precedido por el de gastronomía molecular. En la década de 1980, unos científicos interesados en la gastronomía (Nicholas Kurti, Harold McGee y Hervé This, entre otros) comenzaron a estudiar los procesos físicos y químicos que se producen en una cocina. A este movimiento se le dio el nombre de gastronomía molecular. De hecho, se trataba de una práctica ya común en la industria agroalimentaria desde hacía años, sólo que, en su caso, el objetivo era pura y simplemente la cocina. Curiosamente, si la gastronomía molecular dio una cierta celebridad a sus inventores, las relaciones con los cocineros podían contarse con los dedos de una mano. Por otro lado, la gastronomía molecular no se ocupó de ciertos aspectos que hoy marcan la diferencia con la cocina de hace diez años. Por ejemplo, los nuevos hidrocoloides: espesantes, gelificantes, emulsionantes? Afirmar que quien se sirve de estos productos hace cocina molecular es una operación de confusión del público, del mismo modo que lo es suponer que poseía una base científica el primero que elaboró una espuma (Dios sabe qué ignorancia teníamos del mundo de la ciencia en 1994, cuando tuvimos la idea de emplear el sifón de montar nata) o un helado salado.

 

2004. Creación de la Fundación Alicia. Tal como hemos comentado, en 2004 nuestra colaboración con el mundo científico dio otro salto adelante, gracias al nacimiento de Alicia, una fundación de Caixa Manresa y la Generalitat de Catalunya que se dedica a la alimentación y la ciencia (su nombre juega con estos dos términos, Alimentación - Ciencia ]), es decir, a todo lo relacionado con los procesos alimentarios, la salud y también la gastronomía, desde un punto de vista social y con un funcionamiento y unos métodos científicos. Se trata de una fundación en cuyo proyecto estamos participando de manera muy estrecha y cuya sede, ubicada en el magnífico monasterio de Sant Benet de Bages, abrirá sus puertas en 2007. Desde ella pretendemos llevar a cabo una labor que no sea única y puramente científica, sino sobre todo social y cultural, iniciando programas para una mejor alimentación, realizando estudios para comprender mejor la historia de la alimentación y de la gastronomía, etc.

2004. Nace el Fast Good. Este concepto nace de una pregunta: ¿se puede ofrecer una comida rápida, a un precio razonable, y que sea sana y de buena calidad? La respuesta ha sido Fast Good, propuesta de restauración creada por Ferran Adrià y gestionada más tarde por NH Hoteles, que representa la voluntad de dignificar, por decirlo así, la cocina rápida. Es decir, en un momento en el que resulta ingenuo y engañoso negar la evidencia, es decir, que las costumbres sociales relativas a la alimentación diaria han cambiado, desde la alta cocina podemos encerrarnos en nuestra torre de marfil, o bien intentar implantar nuestra experiencia y nuestros conocimientos y ofrecerlos a la sociedad en forma de calidad a buen precio. Esta fue la idea de origen, y nos satisface ver que Fast Good sigue fiel a estos principios y ha recabado un éxito importante.

2004. La cocina fácil de Ferran Adrià. La aparición de estos DVDs en octubre de 2004 se había gestado desde un par de años antes. En efecto, en primera instancia se filmaron algunos episodios y recetas para su emisión en un programa de televisión que, por distintos motivos, no llegó a realizarse. Posteriormente, con la idea de realizar una colección de DVDs se completaron las filmaciones y se ampliaron hasta 11 entregas. El sentido de esta obra es la de poner al alcance del gran público las técnicas y conceptos más adecuados para su aplicación en los hogares y para intentar mejorar la alimentación cotidiana, una idea que siempre nos ha acompañado.

2005. Se crea la Cátedra Ferran Adrià. El hecho de que la Universidad Camilo José Cela de Madrid haya decidido crear la Cátedra Ferran Adrià nos enorgullece especialmente. A partir de octubre de 2005, esta Cátedra que se define como de "Cultura gastronómica y Ciencias de la alimentación" comenzó a impartir cursos de materias tales como seguridad alimentaria, nutrición, composición de los alimentos, educación del gusto o creatividad en cocina, entre otras. La cocina ha penetrado en la Universidad, y este acontecimiento nos parece enormemente relevante y muy interesante para el futuro, sobre todo en el terreno teórico. En efecto, mientras que en el campo de la práctica ya existen muchas escuelas, este es un buen momento para que comiencen a proliferar proyectos parecidos desde el punto de vista teórico. Por nuestra parte, gracias a los libros de análisis evolutivo que hemos estado redactando en los últimos años, pensamos que nuestra participación no será algo puramente nominal, ya que contamos con un punto de partida teórico con el que podremos contribuir en esta iniciativa.

2006-hoy
la historia continua...

2006. Una síntesis de nuestra cocina.
2006. Los periodistas eligen a los cocineros más influyentes.
2006. Participación en Documenta.
2006. Albert Adrià abre Inopia.
2006. Best restaurant of the world
2006. Una síntesis de nuestra cocina. A mediados de la década de 1990 comenzaba a fraguarse un nuevo estilo de cocina en elBulli. Hoy, este estilo está plenamente consolidado y nos ha parecido interesante intentar poner por escrito cuáles serían sus bases. Por ello hemos redactado unos principios que dibujen nuestro estilo, y que presentamos el 25 de enero de 2006 en el certamen Madrid Fusión. Aunque destilar nuestra filosofía en unas pocas frases no es una tarea fácil, a partir de todo nuestro trabajo hemos llegado a estos 23 puntos que creemos que pueden servir como punto de partida para definir nuestra cocina.

una síntesis de nuestra cocina:
1. La cocina es un lenguaje mediante el cual se puede expresar armonía, creatividad, felicidad, belleza, poesía, complejidad, magia, humor, provocación, cultura.
2. Se da por supuesta la utilización de productos de máxima calidad, así como el conocimiento de la técnica para elaborarlos.
3. Todos los productos tienen el mismo valor gastronómico, independientemente de su precio.
4. Se utilizan preferentemente productos del mundo vegetal y del mar; predominan también productos lácteos, frutos secos y otros productos que en su conjunto configuran una cocina ligera. En los últimos años se hace muy poco uso de la carne roja y de aves en grandes piezas.
5. Aunque se modifiquen las características de los productos (temperatura, textura, forma, etc.), el objetivo es preservar siempre la pureza de su sabor original, salvo en los procesos en los que haya una cocción larga o se busquen los matices resultantes de reacciones como la de Maillard.
6. Las técnicas de cocción, tanto clásicas como modernas, son un patrimonio que el cocinero debe saber aprovechar al máximo.
7. Como ha sucedido a lo largo de la historia en la mayoría de los campos de la evolución humana, las nuevas tecnologías son un apoyo para el progreso de la cocina.
8. Se amplía la familia de los fondos y, junto a los clásicos, se utilizan fondos más ligeros que ejercen idéntica función (aguas, caldos, consomés, jugos de verduras clarificados, leches de frutos secos, etc.).
9. La información que da un plato se disfruta a través de los sentidos; también se disfruta y racionaliza con la reflexión.
10. Los estímulos de los sentidos no sólo son gustativos: se puede jugar igualmente con el tacto (contrastes de temperaturas y texturas), el olfato, la vista (colores, formas, engaño visual, etc.), con lo que los sentidos se convierten en uno de los principales puntos de referencia a la hora de crear.
11. La búsqueda técnico-conceptual es el vértice de la pirámide creativa.
12. Se crea en equipo. Por otra parte, la investigación se afirma como nueva característica del proceso creativo culinario.
13. Se borran las barreras entre el mundo dulce y el mundo salado. Cobra importancia una nueva cocina fría, en la que sobresale la creación del mundo helado salado.
14. La estructura clásica de los platos se rompe: en los entrantes y en los postres hay una verdadera revolución en la que tiene mucho que ver la simbiosis entre el mundo dulce y el mundo salado; en los segundos platos se rompe la jerarquía "producto-guarnición-salsa".
15. Se potencia una nueva manera de servir la comida. Se produce una actualización del acabado de platos en la sala por parte del servicio. En otros casos, son los comensales los que participan en este acabado.
16. Lo autóctono como estilo es un sentimiento de vinculación con el propio contexto geográfico y cultural, así como con su tradición culinaria. La comunión con la naturaleza complementa y enriquece esta relación con el entorno.
17. Los productos y elaboraciones de otros países se someten al propio criterio de cocina.
18. Existen dos grandes caminos para alcanzar la armonía de productos y sabores: a través de la memoria (conexión con lo autóctono, adaptación, deconstrucción, recetas modernas anteriores), o a través de nuevas combinaciones.
19. Se crea un lenguaje propio cada vez más codificado, que en algunas ocasiones establece relaciones con el mundo y el lenguaje del arte.
20. La concepción de las recetas está pensada para que la armonía funcione en raciones pequeñas.
21. La descontextualización, la ironía, el espectáculo, la performance, son completamente lícitas, siempre que no sean superficiales, sino que respondan o se conecten con una reflexión gastronómica.
22. El menú degustación es la máxima expresión en la cocina de vanguardia. La estructura está viva y sujeta a cambios. Se apuesta por conceptos como snacks, tapas, avant postres, morphings, etc.
23. El conocimiento y/o la colaboración con expertos de los diferentes campos (cultura gastronómica, historia, diseño industrial, etc.) es primordial para el progreso de la cocina. En especial, la cooperación con la industria alimentaria y la ciencia ha significado un impulso fundamental. Compartir estos conocimientos entre los profesionales de la cocina contribuye a dicha evolución.

2006. Los periodistas eligen a los cocineros más influyentes. El certamen de Madrid Fusión llevó consigo una iniciativa paralela: 60 periodistas de varios países, especializados en gastronomía, se propusieron establecer una lista de los diez cocineros más influyentes en los últimos diez años. La lista la encabezaba Ferran Adrià, seguido del cocinero francés Alain Ducasse y del principal representante de la cocina vasca, Juan Mari Arzak.

2006. Participación en Documenta. Una de las discusiones que van cobrando cuerpo en los últimos años al hablar de alta cocina es su relación con el mundo del arte. Se trata de un debate del que, a decir verdad, los cocineros se han mantenido generalmente al margen, pero es indudable que existe. En este contexto, en 2006 nos ha llegado una propuesta para el año 2007, para participar en la feria Documenta de Kassel, acaso la más prestigiosa de todo el calendario mundial en lo que a arte contemporáneo se refiere. Se trata de la primera vez que se invita a la alta cocina a una manifestación de este género y esta importancia, por lo que sin duda el hecho servirá para que este debate arte/cocina prosiga y, sin duda, se intensifique.

2006. Albert Adrià abre Inopia. Nunca hemos ocultado, más bien al contrario, nuestro amor por las tapas, y de hecho, la oferta de elBulli se ha leído a veces como una modernización de este concepto tan nuestro. Por ello no es tan extraño que, cuando Albert Adrià ha querido abrir un establecimiento de restauración en Barcelona, se haya inclinado por un bar en el que se sirvan las tapas más tradicionales. El Inopia Classic Bar ha abierto con esta vocación, la de recuperar no sólo unas recetas, sino una manera de comer e incluso, como hemos dicho en más de una ocasión, una manera de vivir. Pero el hecho de que un cocinero de vanguardia abra un barde tapas va más allá de unos intereses económicos o de negocio. De hecho, creemos que lo más importante es que instaura un concepto que puede declinarse de muchas maneras, y que posiblemente abrirá una vía a iniciativas semejantes, y al mismo tiempo se abre una reflexión sobre el eterno debate entre tradición y creatividad.

2006. Best restaurant of the world. La revista The Restaurant Magazine elabora cada año una lista de los cincuenta mejores restaurantes del mundo, según el parecer de sus redactores y críticos. En 2002 elBulli ya había sido distinguido con el galardón al mejor restaurante. Pero este año 2006 se producía una circunstancia diferencial. Por primera vez, la lista la realizaban más de 500 críticos, cocineros y gourmets de todo el mundo, y se le daba una trascendencia mucho mayor que en las ediciones anteriores. Este selecto y nutrido jurado decidió, pues, que el título al mejor restaurante debía recaer en elBulli.

 

The World's 50 Best Restaurants. 2006.

#/ Restaurante / Pais / Premio /
1 El Bulli Spain The World's Best Restaurant / Best Restaurant in Europe
2 The Fat Duck UK
3 Pierre Gagnaire France Chefs' Choice
4 French Laundry USA Best Restaurant in the Americas
5 Tetsuya Australia Best Restaurant in Australasia
6 Michel Bras France
7 Alain Ducasse - Le Louis XV Monaco
8 Per Se New York
9 Arzak Spain
10 Mugaritz Spain Highest New Entrant
11 El Raco de Can Fabes Spain
12 Nobu London
13 Gambero Rosso Italy Highest Climber
14 Gordon Ramsay [ Ryl Hosp Rd ] London
15 Alain Ducasse - Plaza Athenee France, Paris
16 Jean Georges New York
17 Le Cinq France
18 Daniel New York
19 Oud Sluis Holland
20 Chez Panisse USA
21 El Celler de Can Roca Spain
22 Pascal Barbot - L'Astrance France
23 Hof Van Cleve Belgium
24 Troisgos France
25 L'Atelier de Joel Rebuchon France
26 Charlie Trotters USA
27 Le Gavroche UK Outstanding Value
28 La Colombe South Africa Best Restaurant in the Middle East & Africa
29 Enoteca Italy
30 Rockpool Australia
31 Le Calandre Italy
32 Le Bernardin New York
33 Noma Denmark
34 Dieter Muller Germany
35 St John UK
36 Hakkasan UK
37 Martin Berasategui Spain
38 Le Quartier South Africa
39 Chez Dominique Finland
40 L'Ambroisie France
41 Schwarzwaldstube Deutschland
42 Dal Pescatore Italy
43 Bocuse France
44 L'Arperge France
45 Gramercy Tavern New York
46 Bukhara India Best Restaurant in Asia
47 De Karmeliet Belgium
48 Oaxen Sweden
49 Comme Chez Soi Belgium
50 DOM Brazil

The World's 50 Best Restaurants. 2007.

1. El Bulli España The World's Best Restaurant / Best Restaurant in Europe
2. The Fat Duck UK
3. Pierre Gagnaire Francia
4. The French Laundry USA
5. Tetsuyas Australia
6. Bras Francia
7. Mugaritz España
8. Le Louis XV Mónaco
9. Per Se USA
10. Arzak España
11. El Celler de Can Roca España
12. Gambero Rosso Italia
13. L´Atelier de Joël Robuchon Francia
14. Hof van Cleve Bélgica
15. Noma Dinamarca
16. Le Calandre Italia
17. Nobu London UK
18. Jean Georges USA
19. Hakkasan UK
20. Alain Ducasse au Plaza Athénée Francia
21. L`Astrance Francia
22. Can Fabes España
23. L`Ambroisie Francia
24. Restaurant Gordon Ramsay UK
25. Troisgros Francia
26. Le Bernardin USA
27. Martin Berasategui España
28. Le Gavroche UK
29. Le Cinq Francia
30. Charlie Trotters USA
31. Dal Pescatore Italia
32. Daniel USA
33. Rockpool Australia
34. St John UK
35. Chez Dominique Finlandia
36. Alinea USA
37. Bukhara India
38. DOM Brasil
39. Oaxen Skärgårdskrog Suecia
40. Chez Panisse USA
41. Enoteca Pinchiorri Italia
42. Cracco Peck Italia
43. L`Arpège Francia
44. River Café UK
45. Oud Sluis Holanda
46. Combal Zero Italia
47. Le Quartier Français Sur África
48. Taillevent Francia
49. Bocuse Francia
50. Les Ambassadeurs Francia

 

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