
Semillon: Principales regiones y países productores: Francia, Argentina, Chile, California.
La Semillón es originaria de la región de Burdeos en el sudoeste de Francia. Es una variedad con muchos usos: se pueden elaborar vinos secos o dulces, jerez o brandy. Da excelentes resultados cuando se vinifica en asociación con otras variedades, sobre todo, el Sauvignon Blanc, obteniendo vinos de gran calidad. Estacionado en roble desarrolla un bouquet especiado interesante. El Semillón tiene la virtud, junto a la Riesling, de pudrirse noblemente. Bajo ciertas condiciones de temperatura y humedad, un hongo (Botrytis Cinerea) suaviza la piel de la uva y permite que se deshidrate, por lo que toma el aspecto de uva pasa con gran contenido de azúcar y acidez, para elaborar así un vino dulce y cremoso. La fermentación del mosto se lleva a cabo lentamente y el resultado es un vino con un equilibrio perfecto entre acidez, azúcar y alcohol, con un intenso aroma floral y sabor amielado que, en buena parte es dado por el hongo. A la vista el Semillón, presenta un color amarillo verdoso tenue, con reflejos dorados.
Los aromas principales del Semillón son: miel, frutas de carozo, tostadas, hierba recién cortada y algunos aromas cítricos. Cuando ha sido cosechado tempranamente, cuidadosamente fermentado y tiene paso por roble, el Semillón se destaca por sus aromas a banana y pan tostado. En boca, el Semillón es un vino seco, equilibrado y de gran personalidad, presenta sabores a damasco, manzana verde, crema, miel, algunos cítricos, tostadas, etc. La temperatura de servicio de un Semillón ronda entre los 10º a 12º. En Argentina existen dos zonas ideales para su implantación por sus características climáticas: el Valle de Uco y el Valle de Río Negro. En el primero, el Semillón da vinos ricos y complejos en fruta, con un dejo a miel y una interesante estructura. En Río Negro aparecen acentos minerales y terrosos, con un matiz frutado que recuerda a la manzana.
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