Whisky : “el agua de la vida”* País de origen: Escocia Destilado de: Malta. (Sustancia que se obtiene dejando que la cebada u otro cereal, se ablande en agua y germine. La enzima diastasa, que actúa durante el proceso de germinación, produce la hidrólisis del almidón generando un tipo de azúcar, la maltosa. La malta, que se procesa por secado y tostado en hornos, se utiliza en la elaboración de cerveza y la destilación de whiskies.)
Producción de Whisky escocés (Scotch D.O.C.1990): El proceso de destilación debe ser realizado en una destilería escocesa, con agua mineral y cebada malteada, a la que se le pueden añadir otros cereales, que hayan sido procesados a partir de harinas, convertidas en un sustrato fermentable sólo por enzimas endógenas, y fermentados sólo por adición de levadura. Se destila con un grado de 94.8º de alcohol por volumen de forma que conserve aún el sabor de los ingredientes de la producción. Debe envejecer en barricas de roble americano en Escocia no menos de tres años, y no puede contener otras sustancias añadidas que no sean agua o caramelo como colorante. No pueden ser embotelladas con menos de 40 grados de alcohol por volumen. No se puede hacer otro tipo de whisky distinto al Escocés (Scotch) en Escocia. En Escocia hay distintas regiones donde se elaboran los whiskys y cada uno tiene su toque particular: Highlands: maltas ahumadas y levemente dulces, dan un particular carácter a sus whiskys. Lowland: son whiskys con marcados gustos frutales. Campbeltown: se caracteriza por sus maltas algo saladas. Islay: produce whiskys con sabores vegetales, como algas. Orkney: son clásicas, fuertes y encarnadas maltas con un leve sabor a miel. Características generales: El whisky se clasifica en varios tipos: Single malt: producto de una destilería específica y elaborado solamente con malta de cebada. Vatted malt o "pure malt" blended: El whisky combinado puede tener como origen varias destilerías distintas, whiskys con diferentes edades de añejamiento y diferentes métodos de destilación.
El “Master Blender” (“maestro de mezcladores”) selecciona entre 15 y 50 whiskys de malta diferentes y 3 o 4 whiskys de grano.
Single grain: El whisky sin mezcla es el producido a partir de un único grano o de una combinación de granos, siempre que uno de ellos represente al menos el 51% del total. Whiskey irlandés: Sus rasgos más característicos incluyen la triple destilación y el uso del alambique en la destilación de una determinada proporción de cebada sin malta. Whiskey americano: Whiskey Americano o Bourbon Whisky. Según la legislación estadounidense, debe contener como mínimo, el 51% de maíz, aunque puede llegar hasta el 80%, y el resto es una mezcla de granos de: centeno, cebada, y trigo. Se agrega agua filtrada a través de piedra caliza, lo que hace que adquiera un sabor áspero. Su período de añejado tiene un mínimo dos años, (usualmente 5 años), en barriles de roble blanco, cuyo interior ha sido totalmente tostado. De esta forma, le transmite al whisky su aroma ahumado con dejo de vainilla. Whisky americano del tipo Rye Whiskey o Whisky de Centeno: en su elaboración entra el 51% de centeno, como mínimo. Tiene un sabor y aroma más acentuado que el anterior. Whiskey canadiense: Whiskey Canadiense: se obtiene del centeno, que a veces es mezclado con maíz y cebada, y con agregado de licor neutral. Pueden emplearse whiskies de diferentes tipos, orígenes y edades, así como de un 1% a un 2% de saborizantes ajenos al whisky como el jerez, jugos de fruta y vinos frutales. No obstante, la proporción de licor neutral suele ser la justa para que el whiskey canadiense sea esencialmente un licor límpido, ligero y aromático. Su producción es regulada por el gobierno, y el añejamiento alcanza los cuatro años como mínimo. Es de cuerpo más liviano que los whiskies americanos y su graduación alcohólica es de 43º. Existen otros países productores de whisky, tales como Australia, India, pero no se han destacado en calidad ni exportación a nivel mundial.
La primera mención documentada data del año 1494, donde se habla de una compra de 500 kg. de malta hecha por un tal John Corr, para producir “el aqua vitae” En los primeros tiempos, su producción estaba ligada a las órdenes monásticas, se usaba el licor, con frecuencia compuesto de hierbas y especias, con fines medicinales. Por eso se le conocían como aqua vitae. Hasta el año 1820 había muy pocas destilerías “profesionales”, la destilación era una actividad doméstica. Se fabricaban su propia cerveza en la mayoría de las granjas rurales en las tierras altas, y también en su alambique privado “uisage beata”. *La palabra - “whisky” - proviene de “uisge”, (úshka) que es una abreviatura de “uisge beata”, gaélico para “el agua de la vida”. Se transformó con el tiempo en la forma inglesa “whisky”. Antes del siglo XVII los escritores lo definían como “usque baugh” o aqua vitae.
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